¡A prueba de prisas! Rutina facial en 4 pasos

A inicios de año, estamos hechas de propósitos: ir al gym, comer bien, viajar más… Si te has propuesto cuidar más tu piel y por fin aplicarte con tu rutina facial de todos los días ¡felicidades! En unos años más, tu piel te agradecerá haber tomado esta decisión.

Recuerda: lucir una piel sana se trata de tener constancia. ¿Cuántas veces has comprado productos carísimos que después no supiste cómo usar y abandonaste al olvido? ¿Cuántas veces te han ganado las prisas y preferiste maquillarte sin antes lavarte la cara?

La buena noticia es que una buena rutina de belleza no significa coleccionar cremas y limpiadoras, ni invertir horas de tu valioso tiempo. Basta con seguir estos sencillos pasos.

1. Limpia.

Grábate esta frase como si fuera un mantra: belleza es sinónimo de limpieza. Una cara limpia hace más por tu rostro que cualquier truco o producto de maquillaje. Afortunadamente, limpiar a profundidad tu rostro no debe llevarte más de un minuto. ¿Nuestras recomendaciones?

Hazte amiga del agua micelar.

En los últimos años, el agua micelar pasó de ser un secreto entre top models para convertirse en un básico de tu rutina de cuidado de la piel: no irrita, no deja residuos grasos, puede ser usada por todo tipo de piel y no necesitas nada más para remover el maquillaje. En esas mañanas de prisa, el agua micelar se convertirá en tu mayor aliado, y por las noches vas a amarla cuando quieras desmaquillarte pero el sueño casi te derrote. (Porque, pase lo que pase, siempre debes desmaquillarte antes de acostarte).

Clarisonic: el cepillo sónico para una piel impecable.

Este cepillo es la mejor inversión que puedes hacer para tu piel: al usarlo entenderás por qué una limpieza profunda no significa irritar tu piel con productos invasivos. Sus cerdas suaves te harán un suave masaje en 180 grados y 300 oscilaciones por minuto, dando como resultado una limpieza hasta 6 veces mejor que con las manos.

Lo mejor de Clarisonic es que sólo necesitas 60 segundos para limpiar completamente tu rostro, y por ser resistente al agua, puedes utilizarlo bajo la regadera. ¡Es simplemente ideal para quienes no tienen tiempo que perder en las mañanas!

2. Hidrata.

Hay una gran diferencia entre lucir un rostro luminoso e hidratado y uno brillos o graso: la salud de tu piel. Elegir una crema humectante es uno de los pasos más importantes en toda rutina de belleza: te ahorrará dolores de cabeza y exceso de productos innecesarios. Es normal que intentes con varias cremas antes de encontrar tu favorita, así que sé paciente: cuando encuentres el producto ideal, tendrás la mitad del trabajo hecho. ¿Nuestras recomendaciones? Más que un producto, te aconsejamos:

Conocer tu tipo de piel.

¿Es grasa, normal, seca, mixta o sensible? Conocer tu tipo de piel es un proceso muy fácil y la mayoría de las consultoras de belleza pueden realizarte un cuestionario antes de recomendarte algún producto.

Aprender a aplicar la crema humectante.

No se trata de untarla por todo tu rostro, sino de aplicarla con palmaditas suaves y difuminarla en círculos. Esto ayudará a que la piel conserve su elasticidad y absorba completamente el producto.

3. Protege.

La mayoría de los signos de envejecimiento son causados por la exposición al sol sin protección, y aunque tu ciudad no se precie de sus climas soleados, eso no significa que debas salir sin bloqueador solar. Recuerda: los rayos UVA y UVB están allí aunque no puedas verlos, así que debes protegerte si no quieres envejecer prematuramente. ¿Qué te recomendamos?

Elige el protector ideal para tu tipo de piel

Esto evitará que tu rostro luzca brilloso. La regla general para elegir un protector solar es:

  • Pieles secas o normales: Elige un protector con textura de crema
  • Pieles mixtas o normales: Elige un protector con apariencia de fluido
  • Pieles grasosas: Lo ideal es un protector tipo gel

Cuida el factor de protección solar

El factor de protección solar indica el tiempo que podemos exponernos al solo sin riesgo de quemaduras. El mínimo ideal para la ciudad es un FPS de 30, pero si vives en ciudades costeras o vas a ir de vacaciones a la playa, cuida que tu protector tenga un mínimo de 50

4. Usa una BB cream

 

Como comentamos en este post, cambiar tu base de maquillaje por una bb cream puede hacer maravillas por tu piel, pues no es tan pesada y ayuda a hidratar y protegerla. Si no tienes tiempo para maquillarte, este tipo de productos no pueden faltar en tu cosmetiquera.

Recuerda: ninguno de estos productos o consejos se convertirán en un cambio verdadero a menos que lo hagas un hábito y comprendas que ningún secreto de belleza o estilo sustituye a una piel saludable. 

Y ahora sí: ¡a cumplir tu siguiente propósito

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